Ensaladas/ Hábitos saludables

Ensalada arcoiris, un plato lleno de color

¿Alguna vez has oído hablar sobre el movimiento “Eat the rainbow“? Significa “Comer el arcoiris” y consiste en llenar tu plato de alimentos crudos como vegetales y frutas, de diversos colores. Los alimentos vegetales, especialmente las frutas, hortalizas y verduras, contienen pigmentos de diversos colores que los hacen muy atractivos a la vista. No lo voy a negar, me gusta comer bonito y ordenado. Quizá sea algún tipo de trastorno pero de momento no me lo haré mirar. Leer en tono jocoso por favor 🙂 Y además, donde esté una buena ensalada completa y colorida, que se quite toda la comida precocinada del planeta. En este post, dejo un poquito de información interesante sobre lo que hay detrás de los colores de estos alimentos.

Las frutas y hortalizas de color rojo aportan cantidades importantes de Vitamina C, y de Provitamina A (carotenos y carotenoides) y de minerales. El color rojo se debe al licopeno, de intensa acción antioxidante, que ayuda a proteger frente a las enfermedades cardiovasculares y es un potente inhibidor de las células cancerígenas. Se encuentra sobre todo en tomates, fresas, sandías, cerezas, ciruelas y pimientos.

Las hortalizas de hojas verdes son muy ricas en folatos. Aportan vitaminas del grupo B, C y E. Algunos de estos alimentos son fuentes de minerales como el calcio, el hierro y el magnesio. El color verde se debe a la clorofila, el pigmento vegetal más abundante. Se encuentra en las espinacas, la lechuga, la alcachofa y en todas las plantas de la familia de las crucíferas (cuanto más verdes, mejor): coles, brécol, berro, etc. Estas verduras contienen diversos compuestos sulfurosos que otorgan un aroma y sabor típico y son muy eficaces como agentes anticancerígenos.  Este efecto persiste aún después de haber sido cocinadas.

Las frutas y hortalizas de color naranja son una fuente importante de Vitamina C. El color naranja se debe a los carotenos, pigmentos vegetales. Entre sus efectos beneficiosos para la salud, basados en sus propiedades antioxidantes, figuran:

– Protección frente a la enfermedad cardiovascular.

– Protección contra algunos tipos de cáncer: próstata, pulmón y estómago.

– Protección contra la formación de cataratas y degeneración macular.

El beta caroteno es el tipo de caroteno más importante, debido a que se transforma en Vitamina A en el organismo. Se encuentra en las zanahorias, las naranjas, la calabaza, el mango, los albaricoques y otras frutas y verduras de color amarillento o anaranjado.

Las frutas y hortalizas de color morado contienen cantidades variables de diversas vitaminas y minerales, entre los que destacan el potasio, el calcio, el hierro, el magnesio y las vitaminas B y C. Aportan una cantidad importante de fibra dietética, ejerciendo una acción laxante suave. El color morado se debe a las antocianinas, sustancias antioxidantes. Su consumo se asocia a una reducción del riesgo de enfermedades crónicas, sobre todo enfermedades cardiovasculares, cáncer, cataratas, disfunción inmune y cognitiva. Se encuentra en las uvas negras, arándanos, ciruelas negras, moras, en la piel de las berenjenas y en otros alimentos de color morado.

El color granate se debe a un tipo de antocianina llamada betacianina. Actúa como antiséptico y como antiinflamatorio en el aparato digestivo y como una poderosa sustancia antioxidante en las células, protegiendo contra los procesos de envejecimiento y de degeneración cancerosa. Se encuentra en la remolacha y en la granada. La granada es bastante rica en vitaminas C, E y B6, y los minerales más abundantes en ella son el potasio, el cobre y el hierro. La remolacha contiene una cantidad importante de azúcares (hasta el 10% de su peso), vitaminas y minerales en diversas proporciones, destacando el potasio, el calcio, el magnesio y las vitaminas C y B. Además aporta una cantidad notable de fibra que tiene la propiedad de facilitar el tránsito intestinal y, sobre todo, de bajar el nivel de colesterol en la sangre al reducir su absorción en el intestino.

El color amarillo se encuentra en todas las frutas y en muchas verduras: en el maíz (luteína), en las manzanas y cebollas (quercetina), en los cítricos: limón (hesperidina), naranjas (rutina) y pomelo (naringina), en las cerezas (ácido elágico) y en la uva (flavonoides fenólicos). Lo dan diversos pigmentos: carotenoides y flavonoides, como la quercitina de las manzanas. Los flavonoides son los pigmentos más comunes de las frutas y ejercen diversas funciones, especialmente antioxidantes. Potencian la acción de la vitamina C, protegen contra algunos tipos de cáncer y frenan el proceso degenerativo de la arteriosclerosis, ejerciendo una moderada acción protectora contra el infarto.

¿A qué esperas para crear tu ensalada arcoiris?

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