Dulce

Flan casero como lo hacía mi amama Paz

Algo que muchos tenemos en común y podemos afirmar sin miedo, es que los mejores platos son aquellos que nos trasportan a otra época o momento y hacen aflorar sentimientos o recuerdos muy valiosos. Si no que se lo digan a Mr. Ego, el crítico gastronómico de la película de animación Ratatouille, que tras probar un plato que lo trasportó hasta su infancia, escribió esta maravillosa crítica:

“El trabajo del crítico es sencillo en más de un sentido. Arriesgamos muy poco, y sin embargo usufructuamos de una posición situada por encima de quienes someten su trabajo y su persona a nuestro juicio. Prosperamos gracias a nuestras críticas negativas, que resultan divertidas cuando se las escribe y cuando se las lee.

Pero la cruda verdad que los críticos debemos enfrentar es que, en términos generales, la producción de basura promedio es más valiosa que lo que nuestros artículos pretenden señalar. Sin embargo, a veces el crítico realmente arriesga algo, y eso sucede en nombre y en defensa de algo nuevo.

Anoche experimenté algo nuevo, una comida extraordinaria hecha por alguien único e inesperado. Decir que ese plato y su cocinero pusieron a prueba mis preconceptos equivaldría a incurrir en una subestimación grosera, cuando lo cierto es que ambos lograron conmover lo más profundo de mi ser.

Antes de este suceso, nunca escondí mi desdén por el lema del Chef Gusteau: “cualquiera puede cocinar”. Pero, me doy cuenta, recién ahora comprendo sus palabras. No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista sí puede provenir de cualquier lugar.”

Mi amama Paz no era chef ni tenía estudios, pero cocinaba unos platos que te dejaban con la boca abierta. Legumbres, carnes, pescados, cremas, sopas, postres… Cocina tradicional pero muy variada y perfectamente elaborada. Daba gusto verla cocinar, nunca dudaba, siempre cocinaba con decisión y pasión. Eso sí, mi madre intentó muchas veces que le contara alguna receta y ella siempre respondía “mira y aprende”. Prefería que le mirase cocinar a tener que redactarle las recetas, y con el tiempo me he dado cuenta de que la razón no era más que porque cocinaba con el corazón, improvisaba, lo hacía a ojo y cocinaba todo lento, sin atender mucho a los tiempos. Ese era su secreto, la falta de prisa y el motivo principal: que estaba cocinando para su familia. Así que nada podía salir mal, era su forma de demostrarnos amor.

Yo de mayor quiero ser ELLA. Quiero cocinar así, quiero tener su carácter, su esencia, su magia, y dejar un recuerdo imborrable en mis seres queridos como ella lo hizo cuando se fue. Porque nadie muere mientras le sigan recordando y si lo hacen con amor pues mejor todavía.

Os dejo a continuación la receta de flan casero igual que lo preparaba ella, en la olla exprés, aunque también he añadido la opción de horno para aquellos que prefiráis otro método. No es una receta muy saludable, aviso, es para ocasiones especiales. Espero que os guste y disfrutéis tanto como nosotros cuando lo preparamos y nos acordamos de esos sabores inolvidables.

Flan casero

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Serves: 6

Ingredients

  • 1 litro de leche entera
  • 6 huevos
  • 150g de azúcar
  • Vaina de vainilla
  • 1 molde grande que cierre herméticamente o moldes pequeños normales
  • CARAMELO:
  • 100g de azúcar
  • 2 cucharadas soperas de agua
  • Unas gotas de limón

Instructions

1

Calentar la leche en un cazo junto con la vaina de vainilla abierta por la mitad. Controlar para que no llegue a hervir. Retirar del fuego, pasar a un cuenco y dejar enfriar del todo.

2

Batir los huevos con el azúcar hasta que quede homogéneo.

3

Mezclar los huevos y el azúcar con la leche (colándola previamente), con la ayuda de unas varillas.

4

PREPARAR EL CARAMELO:

5

En una sartén limpia, verter las cucharadas de agua, el azúcar y las gotas de limón. Cocinar a fuego bajo hasta que empiece a tomar un color tostado. Retirar del fuego y cuando desaparezcan las burbujas (con mucho cuidado de no quemarse), distribuir el caramelo en el fondo y las paredes del/los molde/s.

6

EN LA OLLA EXPRÉS:

7

Añadir 2 dedos de agua en la olla y colocar dentro el molde grande del flan (en este caso sería una flanera de las que tienen cierre hermético). Poner la tapa y cerrar bien. A fuego medio cocinar hasta que empiece a pitar y después dejar pitando 5 minutos. Apagar, esperar a que salga todo el aire, sacar el molde con cuidado y dejar enfriar del todo. Cuando esté frío, pasar el molde a la nevera y dejar enfriar al menos 4 horas (yo lo dejo toda la noche).

8

EN EL HORNO:

9

Precalentar el horno a 150ºC calor arriba y abajo. Colocar los moldecitos sobre una fuente con agua caliente hasta llegar a la mitad de los moldecitos. Rellenar los moldes con la mezcla del flan y hornear durante 1 hora. Sacar del horno, dejar enfriar fuera y cuando hayan enfriado meter en la nevera al menos 4 horas (yo lo dejo toda la noche).

10

Desmoldar antes de comer y listo.

 

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