Dulce

Magdalenas de calabaza y espelta

La llegada del otoño ha quedado clara este fin de semana y para celebrarlo (a mí personalmente es una estación que me gusta mucho, aunque no tanto como el invierno) hemos encendido el horno a todo trapo. La calabaza es la hortaliza reina de esta estación y como en casa somos muy fans, la comemos de muchas formas. En esta ocasión he querido experimentar y el resultado han sido unas magdalenas deliciosas que sobre todo a Asier le han gustado mucho. No son unas magdalenas convencionales, son un poco más húmedas y jugosas, que saben mucho a calabaza aunque esto lo podréis regular vosotros con la cantidad de calabaza que le pongáis. Al igual que pasa con el bizcocho de zanahoria, la calabaza queda muy integrada en la masa y no se sienten trozos de la hortaliza al comer las magdalenas.

La calabaza es laxante y proporciona betacarotenos (su color naranja nos lo chiva) que se transforman en el organismo en vitaminas antioxidantes A y E. Es una buena fuente de fibra, tiene un efecto diurético y ayuda a regular el nivel de azúcar en sangre. Sus pipas son ricas en hierro, fósforo, potasio, magnesio y zinc. Ayudan a eliminar parásitos intestinales y cocidas son útiles contra el insomnio y el dolor.

En esta ocasión he utilizado azúcar de coco pero me suele gustar más sustituirlo por puré de dátiles (no me quedaban). Es muy fácil prepararlo, solo hay que dejar en remojo los dátiles al menos 2-3 horas previamente, y después triturarlos con agua hasta conseguir la textura deseada. Lo ideal es empezar con poca agua e ir viendo si la mezcla pide más. Se necesita un poco de paciencia hasta conseguir una textura cremosa, pero merece la pena preparar este endulzante natural.

Respecto a la harina, la espelta (Triticum spelta) es un cereal el cual se estima que ya se cultivaba hace más de 7000 años. Tiene un valor nutricional superior al trigo, fácil digestión que le otorga cualidades anti-inflamatorias. La fibra de la espelta es fibra soluble, que retrasa la absorción de los hidratos de carbono. Es rica en minerales como el magnesio, fósforo, hierro y zinc, y en vitaminas B, E y A. Es cierto que la harina de espelta no tiene mucha fuerza y puede no llegar a subir tanto en bizcochos y panes, pero resulta más saludable.

Magdalenas de calabaza y espelta

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Serves: 6 unidades

Ingredients

  • 2 huevos
  • 1 vaso pequeño de azúcar de coco o 1/2 vaso de puré de dátiles (1 vaso pequeño = 100gr)
  • 2 vasos pequeño de harina de espelta integral ecológica (1 vaso pequeño = 100gr)
  • 1/2 sobre de levadura
  • 1/2kg de calabaza
  • OPCIONAL:
  • Frutos secos crudos sin sal (anacardos, nueces, almendras, avellanas...)

Instructions

1

Batir los huevos junto con el azúcar o puré de dátiles

2

Incorporar la harina mezclada previamente con la levadura y mezclar bien

3

Retirar la piel de la calabaza y rallar no muy fina

4

Verter la calabaza rallada a la mezcla y con la ayuda de una espátula, integrarla bien

5

Distribuir la masa en moldes de magdalenas

6

Triturar 1 puñado de frutos secos hasta casi hacer polvo pero no del todo (OPCIONAL)

7

Colocar la mezcla de frutos secos sobre cada magdalena (OPCIONAL)

8

Precalentar el horno a 180ºC calor arriba y abajo

9

Hornear las magdalenas durante 40 minutos

10

Dejar enfriar

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