El crêpe perfecto

20 de febrero de 2017

Los crêpes son originarios de Francia y son tan famosos que se pueden tomar en cualquier parte del mundo. Son un clásico "Street food" o "comida callejera", aunque generalmente en su versión dulce, acompañados de chocolate, chocolate con nata y demás combinaciones golosas. Reconozco que esta versión dulce a mí me pirra, pero con el tiempo he aprendido a combinarlos con ingredientes más saludables y a considerarlos más que un postre. Son muy sencillos de preparar y pueden ser un rico desayuno, almuerzo, merienda o cena, siempre y cuando no siempre sean dulces ;)

El crêpe perfecto existe y yo he dado con la receta después de bastantes intentos fallidos. El problema con el que me encontraba siempre es que o me quedaban muy dulces o muy sosos, y nunca en el punto exacto. Es decir, he estado probando hasta dar con una receta que bien valiera para ser un crêpe dulce o salado, una receta base en toda regla. No lleva azúcar y se puede jugar con la harina, cambiándola para probar diferentes combinaciones.

Crêpe salado de espinacas, tomate triturado, queso Robiola Mucchina 
con semillas de sésamo y pipas de girasol. Aceite, vinagre balsámico y pizca de sal. 

Cantidad: 4 crêpes grandes.
Dificultad: Baja.
Tiempo: 10 minutos.

¿Qué necesitamos?
  • 2 huevos medianos. 
  • 120g de harina (de trigo, integral, espelta, trigo sarraceno... LA QUE QUERÁIS, menos harina de fuerza, ya que en esta receta no es necesario que la tenga). 
  • 240ml de leche. 
  • Pizca de sal. 

Elaboración:
  1. Cascamos los huevos y los vertemos en un vaso batidor. 
  2. Añadimos la leche, la harina (tamizada) y la sal. 
  3. Batimos bien hasta que la masa quede homogénea, sin grumos. 
  4. Untamos una sartén grande con un poco de mantequilla y calentamos a fuego medio. 
  5. Cuando esté bien caliente, vertemos un poco de la masa. Podéis hacerlo a ojo o dividiendo la masa en 4 porciones previamente. 
  6. Levantamos la sartén y hacemos movimientos circulares hasta que la masa se extienda por toda la superficie. Procurar no echar mucha cantidad para que la crêpe no sea muy gruesa, porque tardará más en hacerse. 
  7. Dejamos que se dore unos dos minutos por cada lado, a fuego medio-bajo. Cuando quede poco para darle la vuelta, con una espátula de silicola, iremos levantando un poco los bordes para ayudar a que se despegue. Con la práctica sabréis en qué momento hay que darles la vuelta. Fijaros cuando levantéis los bordes si se va dorando o no, y si necesita más tiempo por ese lado o hay que darle la vuelta ya. 
  8. Una vez esté dorado por los dos lados, retiramos a un plato y repetimos la operación hasta conseguir los 4 crêpes. 
  9. Ya solo quedaría añadir los ingredientes salados o dulces que queramos y a disfrutar. 
Crêpe dulce con chocolate negro 100% orgánico y plátano. 

Que no os den miedo prepararlos. Si engrasamos bien la sartén no tienen por qué pegarse y ¡olvidemos esa leyenda urbana que dice que la primera hay que desecharla! Aquí no se tira nada, tan solo hay que hacer las cosas con paciencia y mimo para que salgan bien. La parte más complicada podría ser la de saber cuánta cantidad verter para cada crêpe. Si no queréis hacerlo a ojo, solo tendréis que dividir la masa de esta receta en 4. Suerte y espero que disfrutéis tanto como yo lo hago.



3 comentarios

  1. UMMM, QUE PINTA TAAAAN RICA!!
    En casa mi padre le encantan y siempre me dice.. tienes que hacer un día, no me he atrevido todavía, pero venga... con esta receta no puedo fallar :)
    Saludos

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    Respuestas
    1. Muchas gracias guapa!! Ya verás que es muy fácil y salen genial, tanto para dulces como para salados :) Besos!!

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  2. Justo. Yo siempre fallo en lo de la cantidad que echar, calculo mal a ojo. Haré lo de dividir :D

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