¡Esta Panna Cotta es la leche!

16 de septiembre de 2016

La panna cotta (en Italiano "nata cocida") es un postre típico de la región italiana del Piamonte. Es muy parecido al flan, pero su textura recuerda mucho a la gelatina. La panna cotta clásica es blanca y se elabora con nata, azúcar y gelatificantes, pero hay muchas variantes y una de ellas es esta que traigo hoy. Podría decirse que esta versión es más golosa, pero si la salsa de chocolate os parece demasiado, se puede tomar la panna cotta sola por supuesto.

Aunque en Italia no se suela elaborar con leche, si no con nata, he decidido rebajar un poco la grasa sustituyendo la mitad de la nata por leche. Además, ahí está la magia, porque la leche utilizada no es una leche cualquiera, y ni su sabor ni su filosofía tampoco es como la de cualquier otra.

Eroski y la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) "Valle de Karrantza", que agrupa a más de 30 pequeñas explotaciones ganaderas de tradición familiar, han lanzado una nueva leche. Como digo, no es una leche cualquiera, ya que cuenta con el sello PLS de Producto Lácteo Sostenible y garantiza su origen 100% autóctono del País Vasco, con vacas frisonas que pastan en el valle de Carranza. 



Esta leche fue presentada en un bonito acto celebrado en el atrio del Museo Vasco de Bilbao y tuve la suerte de acudir gracias a la invitación por parte de Eroski. Allí se presentó el acuerdo al que Eroski y SAT Carranza han llegado tras años de investigación y duro trabajo para ofrecer al consumidor una leche de calidad y cercanía, una leche km0. 

"La certificación del origen vasco de la leche y su trazabilidad hasta el consumidor es una garantía más que se añade a la calidad del producto y que ofrece al consumidor la confianza de que está comprando un producto ligado a un territorio y contribuyendo a la sostenibilidad de su sector primario". Beatriz Santos, Directora Comercial de Alimentación de Eroski. 


Cantidad: 4 raciones
Dificultad: Baja
Tiempo: 15 minutos + 4 horas

Ingredientes:

  • 200ml leche entera.
  • 200 ml nata para montar + 150ml. 
  • 1/2 vaina de vainilla.
  • 2 cucharadas de azúcar. 
  • 2 láminas de gelatina. 
  • 4 cucharadas de café preparado. 
  • 50g de chocolate negro + un poco más para decorar. 
Elaboración:
  1. Poner a remojo las láminas de gelatina en agua muy fría. 
  2. Verter 200ml de nata, 200ml de leche en una cazuela y calentar a fuego suave. Añadir las semillas de la vaina de vainilla y la propia vaina a la mezcla de nata y leche. No dejar de remover durante 10 minutos y no dejar que llegue a hervir. 
  3. Retirar la cazuela del fuego, añadir el azúcar y el café preparado. Mezclar bien. 
  4. Incorporar las láminas de gelatina y remover hasta que se disuelvan. 
  5. Colar la mezcla con un colador para quitar el exceso de vainilla. La vaina de vainilla se puede reutilizar para aromatizar azúcar, metiéndolo en un bote hermético con azúcar. 
  6. Llenar los moldes con la mezcla y dejar reposar a temperatura ambiente hasta que se temple. 
  7. Meter en la nevera y dejar al menos 4 horas.
  8. Pasado ese tiempo, preparar la salsa de chocolate: Verter los 150ml de nata en una cazuela con el chocolate troceado y remover hasta que el chocolate se disuelva y los dos ingredientes se integren bien. 
  9. Servir la salsa de chocolate en cuencos y colocar las panna cotta en el centro. Cuidado al desmoldar. 
  10. Decorar con chocolate rallado por encima y listo. 

1 comentario

  1. Siempre he querido probar de hacer este postre. No me preguntes porqué, pero es uno de los que más respeto me dan. La pinta deliciosa. Soy una fanática de la leche y me encantaría poder probar esta nueva leche sostenible.
    Saludos

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