Cómo activar semillas de chía en 3 pasos

16 de agosto de 2016

La chía (Salvia hispanica L.) es una planta herbácea de la familia de las lamiáceas, y es originaria del centro y sur de México, Guatemala y Nicaragua. Esta planta se cultiva para aprovechar sus semillas, y yo empecé a consumirlas cuando las descubrí hace un par de años. Primero las empecé a tomar tal cual, secas, en ensaladas, batidos, yogures, etc. Después aprendí a "activarlas" y sacarles la fibra soluble de su interior, la cual tiene múltiples beneficios para nuestro organismo.

La semilla de chía contiene muchas propiedades como: proteínas, calcio, boro (mineral que ayuda a fijar el calcio de los huesos), potasio, hierro, ácidos grasos como omega 3, antioxidantes y también oligoelementos tales como el magnesio, manganeso, cobre, zinc y vitaminas como la niacina entre otras. En comparación con otros alimentos tiene de proteína dos veces más que cualquier semilla, cinco veces más calcio que la leche entera, dos veces la cantidad de potasio en los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, tres veces más hierro que las espinacas y siete veces más omega3 que el salmón.

Al remojar las semillas en agua y dejarlas reposar un rato, estas liberan un líquido gelatinoso y transparente que actúa como barrera física para la digestión enzimática rápida de algunos carbohidratos, impidiendo su transformación en azúcares sencillos y modulando el metabolismo de estos compuestos en beneficio. Este líquido gelatinoso es totalmente insípido, así que no os preocupéis porque podréis añadirlo junto con las semillas a cualquier alimento como yogures, batidos, zumos, leches, etc, sin alterar su sabor.


Activarlas es tan sencillo y rápido que hasta un niño puede hacerlo. En esta ocasión he tenido un pequeño pinche en la cocina, que ha querido jugar y ayudarme a preparar semillas de chía para toda la semana. Cada vez que me ve en la cocina viene a curiosear y a intentar ayudarme en todo lo que puede, y yo encantada porque cocinar con niños aunque la mayoría de las veces puede ser bastante caótico, merece la pena solo por ver lo orgullosos que se sienten después de haber preparado algo. Hacerlos partícipes en la elaboración del desayuno o de cualquier comida, es realmente positivo. 

Tan solo hacen falta 3 sencillos pasos para conseguir este preparado de semillas de chía "activadas" o como queráis llamarlo. Machacar, remojar y reposar.


El primer paso consiste en verter la cantidad de semillas que queráis preparar en un mortero, y machacar ligeramente. No es necesario hacerlas polvo, basta con golpearlas un poco para que se formen grietas en las semillas, por donde después se liberará la fibra que os he comentado.

Para el segundo paso, basta con pasar las semillas machacadas a un recipiente con tapa y cubrir con agua. Las semillas son capaces de absorber hasta 10 y 12 veces su tamaño, por lo que se necesita abundante agua. 


En el tercer paso solo hay que tapar el recipiente y dejarlo reposar en la nevera como mínimo 1 hora. Después veréis que las semillas han aumentado su volumen y el agua se ha convertido en una especie de gelatina viscosa. Ya estaría listo y podríais utilizarlo para vuestras elaboraciones. Yo lo suelo dejar en la nevera y lo voy consumiendo a lo largo de la semana. Cuando se termina, preparo más :) 


¡Feliz semana!

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