Blog Invitado: Profes y mamás

7 de noviembre de 2014

¡Llegó el viernes! Y para "acabar" la semana, hoy os traigo la siguiente colaboración de Blog Invitado. Esta vez no trata sobre viajes y tampoco sobre comida. Esta vez el tema elegido ha sido: nuestra profesión. Resulta que con mi amiga de Mamá y su Coquito, no solo comparto cosas como una reciente maternidad, sino que además, las dos somos profesoras.



Y nos planteamos, ¿qué ocurre cuando un educador se estrena en la maternidad/paternidad? 
Mismas preguntas, mismo tema; dos puntos de vista diferentes. Aquí tenéis sus respuestas. Si queréis conocer las mías, os invito a pasaros por su blog.


1. Descripción de nuestra profesión

Soy Licenciada en Humanidades y tengo el Máster de Profesorado. Actualmente doy clases particulares en mi domicilio y por una academia a chicos desde 14 años hasta los adultos con su acceso a la universidad. Descubrí a base de trabajar que mi destino estaba ahí. Me encanta enseñar y aprender de mis alumnos. Es una tarea que me enriquece cada día. Tengo la suerte de poder gestionar mi horario para poder atender a mi hija y contar con el apoyo de mi pareja. Él permite, al llevar el mayor peso económico en casa, que yo pueda dedicarme a esta tarea.

2. ¿En qué creíamos que nos serviría nuestra carrera a la hora de criar a nuestros hijos?

Yo supongo que, como la mayoría de madres o padres docentes, pienso que mi hija será una buena estudiante. Sin embargo, siempre se podría decir "en casa de herrero..." ¡y que tus expectativas se vayan al traste!

La verdad es que creo que puedo ser de una gran ayuda a mi hija con su aprendizaje, si bien pienso que le seré de más utilidad según vaya creciendo. Ahora mismo con año y medio soy como una madre más, tengo que informarme para intentar hacer actividades a su alcance y seguir su desarrollo. Pero sí que puedo decir que tengo un mayor interés en estas tareas educativas y me resultan fascinantes.

3. ¿En qué nos ha servido o ha sido de utilidad en la realidad con la maternidad?

Quizá el rasgo que más destacaría sería la paciencia. He desarrollado una paciencia infinita... jeje

De momento intento valorar y reforzar las conductas positivas, como hago con mis alumnos y mostrarme bastante cercana. Tengo la idea de que un profesor no vomita conocimientos sino que es un guía para que sus alumnos los alcancen por sí solos.

Además podemos tener el lado positivo de saber dónde encontrar mejores recursos educativos para nuestros peques de forma que podamos complementar sus avances en casa. Sin embargo, es verdad que muchas madres que no son profesoras logran llevar una buena educación y formación en casa. Con esto quiero decir que simplemente basta con echarle ganas y tiempo.

4. ¿Somos más o menos críticas con las escuelas por ello? o ¿Cómo llevamos el acceso de nuestros hijos a las escuelas, guarderías....etc?

En este aspecto me considero muy crítica y más desde que Coquito ha comenzado la Escuela Infantil, no guardería. Me preocupan mucho los periodos de adaptación y creo realmente que el sistema educativo que impera no es el más respetuoso ni eficaz.
Supongo que tengo un ansia controladora en este aspecto pero que no lograría identificar si es por la profesión o por la maternidad.

He contado que ha sido muy dura la adaptación de la peque, de hecho aún seguimos en ello. Así que mi conclusión es que hace falta mucha empatía con los niños, sobre todo cuando aún no pueden entendernos.

Por ello mi crítica hacia todo el sistema viene por una falta de respeto y empatía ya que impera el obtener ciertas competencias o calificaciones.

5. Tenemos más expectativas con nuestros hijos por esta razón?

Creo que cualquier padre y docente que conozca el Efecto Pigmalión (en pedagogía se relaciona con el poder de la influencia y las expectativas de una persona sobre otra) sabe que debemos ir cuidado con las expectativas que volcamos en nuestros hijos y alumnos.

Sí creo que podemos pensar que un hijo de una profesora deba destacar en los estudios, pero no  necesariamente. Cada día aprendo a valorar las peculiaridades de mi hija y pienso que me da igual a qué se dedique porque lo importante es que sea feliz. Debemos desechar la idea de que se es mejor o peor persona por la cualificación profesional o lo que diga nuestro curriculum que somos. Pero por defecto, como casi cualquier madre, pienso que mi hija es única!! Intento reforzar todo positivamente y valorarla como se merece prohibiendo que nadie le diga que es mala o algo similar. 

Cuando alguien ve en ella una niña traviesa yo veo potencia e inteligencia, veo curiosidad y ganas de descubrir Así soy yo, muy positiva con mis alumnos y, cómo no, con mi hija.


¿Qué os parece? ¿Creéis que nuestras profesiones influyen en la educación de nuestros hijos?

3 comentarios

  1. Cómo siempre, me encanta esta sección, eso de ver dos puntos de vista que en principio podrían ser iguales y ver matices y diferencia, me encanta!

    Cómo dice Virginia, yo intentaré ser una buena "maestra" en casa con mis peques, porque aunque no me dedico a ello ni tendría paciencia para llevar una clase, siempre me gustó eso de "enseñar" y ayudaba a mis hermanos con las tareas de clase, así que por ese lado estoy deseando que lleguen a casa con deberes.

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  2. Un placer compartir contigo este post!! Sigue con esta sección tan interesante porque tiene mucho que aportar!! besos

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  3. Me ha gustado conocer a Virginia y su perspectiva como madre-profesora. Opino que es más asequible para un docente ayudar e influir positivamente en que sus hijos sean buenos estudiantes, eso sí, siempre que no pierda la perspectiva de padre/madre. Me refiero, que conozco algún caso que marcaba la línea tan estrictamente tratando a sus hijos como alumnos desconocidos que lo único que conseguía era desmotivarlos. Cada papel, en su lugar.

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