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    Dulce

    Galletas para alimentar el alma

    De verano a invierno y escribo porque ya toca. Han pasado 6 meses desde la última vez que publiqué una entrada en el blog, y vuelvo con la cabeza agachada, no lo voy a negar. Me cuesta hasta encontrar las palabras, ha pasado mucho tiempo. Pero aquí estoy, a punto de terminar un año bastante desastroso, 2019 no ha sido ni de lejos mi mejor año. He estado muy triste, he llorado mucho y me he dejado mucho de mí por el camino. No voy a decir que tenga ganas de que pase y comience uno nuevo, porque el tiempo no siempre cura las heridas. El tiempo es tiempo, es eso que pasa mientras nosotros hacemos planes, como dijo John Lennon una vez. A veces cuesta reinventarse, pero con ganas todo fluye. Me puse a bordar, a crear, se lo enseñé al mundo y gustó, y pensé “¿Y por qué no? ¡Adelante!

    Rebobino que me lío. Llevo tiempo sin escribir aquí y ya era hora de quitar las telas de araña a mi txokito. ¿Y con qué vuelvo? ¡Pues con galletas! No vamos a andarnos con tonterías 🙂 Tengo muchas ganas de escribir sobre todo lo que tengo entre manos, proyectos que me tienen ilusionada, pero de momento marquémonos una receta de galletas impresionantes.

    El plan ideal para una tarde lluviosa de domingo

    Día 8 del calendario de adviento: ¡Hacer galletas! Así empezamos el día y de aquel plan salieron estas galletas. Un poquito por aquí, un poquito por allá y ¡magia! No han durado ni 2 asaltos. Vale que tampoco hicimos mucha cantidad, pero menudo sabor, menuda textura, crujientes por fuera y súper tiernas por dentro. Éxito total, y aquí quiero dejar plasmada la receta por si alguien quisiera hacerla en casa. Conste que no son galletas saludables, pero en realidad las galletas saludables tampoco existen. Estas galletas son un capricho puntual que nos apeteció preparar y las disfrutamos mucho. De vez en cuando hay que alimentar el alma también.

    3 variantes irresistibles

    De una misma remesa, preparé 3 tipos de galletas. Hice algunas con trozos de chocolate y trozos de nueces, otras son escamas de sal en la superficie y otras simples, sin trozos ni sal. Hacerlo así me hizo recordar las cajas de galletas surtida y la emoción de no saber cuál te puede tocar si vas agazapado a por una a “escondidas”.

    Si alguien quisiera prepararlas de esta forma, tan solo hay que preparar una masa inicial sin estos añadidos, y después separar la masa en 3 partes. Se distinguen muy bien como se ve en la foto. Las que tienen trozos quedan más gorditas, abultadas, las simples son más uniformes y las que llevan sal saltan a simple vista. Ese toque salado es una auténtica delicia para el paladar, en contraste con el chocolate, merece la pena probarlo. Adelante las galletas que alimentan el alma.

    Galletas IMPRESIONANTES

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    Serves: 12 galletas grandes

    Ingredients

    • 1 huevo
    • 60g de copos de avena
    • 2 cucharadas soperas de mantequilla de avellanas
    • 100g de mantequilla (sin derretir)
    • 125g de azúcar de coco ecológico
    • 125g de harina normal
    • 1 cucharadita de vainilla
    • 1/2 cucharadita de sal
    • 1/2 cucharadita de bicarbonato
    • 1/2 cucharadita de levadura en polvo
    • 1 puñado de nueces pecanas
    • 1 puñado de chocolate negro 80%, troceado

    Instructions

    1

    Batir el huevo con el azúcar.

    2

    Añadir la mantequilla de avellanas, la vainilla y la mantequilla troceada en dados. Mezclar.

    3

    Triturar los copos de avena ligeramente.

    4

    Triturar las nueces pecanas.

    5

    En otro recipiente, mezclar los ingredientes secos: Harina, sal, bicarbonato, levadura y copos de avena triturados.

    6

    Mezclar las dos mezclas líquida y seca.

    7

    Separar las masa en 2 y meter los dos recipientes en la nevera al menos 30 minutos para coja un poco de cuerpo.

    8

    Precalentar el horno a 180º calor arriba y abajo, y colocar un papel de horno en una bandeja.

    9

    Dividir una de las masas en bolas. La masa estará un poco pegajosa y no dejará moldearse mucho, pero no hace falta esmerarse mucho con las bolas, el horno hará magia, ya verás.

    10

    Añadir los trozos de chocolate y nueces a la otra masa y repetir el mismo proceso de intentar formar bolas.

    11

    Hornear las galletas unos 10-12 minutos o hasta que se doren ligeramente.

    12

    Una vez fuera, añadir unas escamas de sal a algunas galletas, ¡ñam!

    13

    Dejar enfriar y después devorar.